Valet är som alla val ditt eget: antingen att slås för frihet eller att låta dig underkuvas - att kämpa för frihet eller att nöja dig med slaveri; att ta ställning antingen för livet eller för döden

Mumia Abu-Jamal

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Cambio Climático: «El Niño» y las tormentas inesperadas

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Artiklar - Latinamerika

[Publicado en Correo #6/2009, Managua] El calentamiento global no sólo se asocia a sequías como las que ocurren durante fenómenos como El Niño, sino también a inundaciones y huracanes.

 

Un informe de Marena del año pasado sobre la cuenca 64, entre el Volcán Cosigüina y el Río Tamarindo, establecía que eventos de este tipo ocasionarían en dicha cuenca “crecidas súbitas de los ríos, con las consiguientes pérdidas de cultivos y de suelos incrementándose la sedimentación e inundaciones en las partes bajas (…) el aumento importante de la erosión hídrica en las zonas altas y deslave de suelos fértiles, de áreas sembradas o de cosechas; afectando la actividad camaronera y pesquera (…) la aparición de enfermedades y plagas que afectan las cosechas (…) la destrucción de infraestructura de carreteras, comunicaciones, etc.”

Tenemos fresca en la memoria las catástrofes ocasionadas por huracanes como el Mitch a fines de los 90s y de Félix en 2007. Pero estos fenómenos se están haciendo cada vez más frecuentes, agresivos e impredecibles.

El 7 de noviembre, la tormenta tropical Ida se convierte inesperadamente en un huracán de fuerza I que arrasa con más de 4 000 manzanas de tierras agrícolas en el Atlántico norte dejando un total de 13 mil 300 personas afectadas, entre ellas 5 mil 300 evacuadas, aunque debido a la rápida actuación del Ejército, Sinapred y el Poder Ciudadano no hubo muertos ni heridos que lamentar.  Al dejar el territorio nicaragüense Ida siguió rumbo a El Salvador, donde causó más de 90 muertes.

El huracán dañó viviendas, escuelas, iglesias, pozos de agua y letrinas. Cientos de puestos de trabajos se perdieron. En total, Ida habría significado gastos para el estado estimados en unos 4 millones 400 mil dólares los cuales serán garantizados a través del ALBA. El presidente atribuyó el fenómeno meteorológico al calentamiento global, ”producto de la ambición de los países capitalistas que han devastado bosques inmensos y se contaminan las aguas.”

A los daños ocasionados por Ida se sumaron muchas comunidades aisladas, ríos desbordados, así como puentes y caminos destruidos.

Nicaragua cuenta con considerable experiencia y capacidad de reacción ante estos fenómenos. Esto se debe en gran medida a los esfuerzos realizados por la Revolución Sandinista desde la década de los 80s, de su énfasis en la participación popular para hacer frente a los desastres naturales y de la estructura de fuerzas armadas soberanas que sobrevivieron a la derrota de los 90s.

La experiencia cubana, líder mundial en protección de la población civil contra huracanes, es y seguirá siendo invalorable para hacerle frente a esta consecuencia terrible del calentamiento global. Según un informe de la Cruz Roja Internacional de 2006, el riesgo de morir a causa de un huracán es 15 veces mayor en los EE.UU. que en la isla socialista gracias a una combinación de organización, información y conocimientos compartidos por todo el pueblo.